Socios profesionales: un nuevo marco regulatorio en el IRPF


25La reforma fiscal que ha comenzado a aplicar a partir del 1 de enero de 2015 nos ha traído importantes modificaciones en el ámbito del IRPF. Una de las que más controversias está provocando entre quienes desarrollan actividades profesionales a través de sociedades interpuestas es la modificación del artículo 27 de la Ley del IRPF.

El mencionado artículo establece, a partir de la citada fecha, que los rendimientos obtenidos por personas físicas en el desarrollo de actividades incluidas en la Sección Segunda de las Tarifas del Impuesto sobre Actividades Económicas (actividades profesionales) a través de una sociedad de la que sean socios dejarán de ser considerados rentas del trabajo, para pasar a tener la consideración de rendimientos de actividades económicas, siempre que el socio persona física esté incluido en el régimen especial de autónomos de la Seguridad Social o en una mutualidad de previsión social.

¿En qué consiste este nuevo marco regulatorio?

Ejecutivo (L)A través del citado artículo 27 de la Ley del IRPF el legislador ha establecido un nuevo marco regulatorio para los denominados “socios profesionales” o “socios trabajadores”.

Curiosamente este nuevo marco resulta de aplicación con independencia del porcentaje de participación que tenga el socio trabajador en la sociedad, aunque la existencia de un porcentaje cualificado de participación  (25 por ciento o superior) puede tener importantes consecuencias en el ámbito de la valoración fiscal de las operaciones desarrolladas entre socio y sociedad, ya que a partir del 2015 es ese el umbral que se ha establecido para considerar aplicable las reglas de valoración a precios de mercado establecidas para las operaciones vinculadas.

A este respecto hay que tener en cuenta el supuesto regulado en el artículo 18.6 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades, que establece una regla especial de valoración para las prestaciones de servicios realizadas por los socios profesionales personas físicas a sociedades vinculadas, en el sentido de que se podrá considerar que el valor convenido entre las partes coincide con el valor de mercado, siempre que:

  • Más del 75 por ciento de los ingresos de la entidad procedan del ejercicio de actividades profesionales y cuente con los medios materiales y humanos adecuados para el desarrollo de la actividad.
  • Que la cuantía de las retribuciones correspondientes a la totalidad de los socios-profesionales por la prestación de servicios a la entidad no sea inferior al 75 por ciento del resultado previo a la deducción de las retribuciones correspondientes a la totalidad de los socios-profesionales por la prestación de sus servicios.
  • Que la cuantía de las retribuciones correspondientes a cada uno de los socios-profesionales cumplan los siguientes requisitos:

1º) Se determine en función de la contribución efectuada por estos a la buena marcha de la entidad, siendo necesario que consten por escrito los criterios cualitativos y/o cuantitativos aplicables.

2º) No sea inferior a 1,5 veces el salario medio de los asalariados de la entidad que cumplan funciones análogas a las de los socios profesionales de la entidad. En ausencia de estos últimos, la cuantía de las citadas retribuciones no podrá ser inferior a 5 veces el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples.

¿Por qué se ha establecido este nuevo marco para los socios profesionales?

La implementación de este nuevo marco regulatorio no es casual. En realidad, como suelen decir los bolsistas, estaba ya descontado puesto que en la práctica viene a incorporar a nuestro sistema tributario una línea de interpretación que han venido defendiendo en los últimos años la doctrina administrativa y los propios tribunales, generando asimismo una importante y mediática actividad de comprobación tributaria, y cuya principal justificación se basaba en considerar contrario a Derecho el hecho de que a través de sociedades profesionales interpuestas se consiguiera por parte de los socios trabajadores una menor tributación efectiva, aprovechando el menor tipo impositivo aplicable en el Impuesto sobre Sociedades respecto de los marginales del IRPF de más del 50 por ciento que han venido aplicando estos últimos años en muchas Comunidades Autónomas.

¿Qué implicaciones tiene esta modificación legislativa?

La modificación legislativa que venimos examinando implica fundamentalmente que aquellas personas físicas que son socios de entidades que prestan servicios profesionales  y que vienen cotizando a la Seguridad Social como autónomos por el rol que desempeñan en la sociedad donde participan, deberán considerar a partir de ahora la retribución obtenida como consecuencia de su relación profesional con la sociedad como un rendimiento de actividades económicas y no como un rendimiento del trabajo personal.

Esta circunstancia les obligará a replantearse muchos aspectos relevantes relacionados con la fiscalidad de sus relaciones socio-empresa. Analicemos a continuación cuáles son los aspectos principales a tener en cuenta a raíz de este cambio normativo:

  • Facturación de los servicios prestados por el socio a la sociedad

Los socios profesionales deberán emitir facturas a la sociedad por los trabajos desarrollados en el marco de su relación contractual con la entidad en la que son socios o partícipes, y deberá evaluarse la obligación de realizar la correspondiente repercusión del IVA (habitualmente, al tipo general del Impuesto) por parte del socio, en el caso de que se den las notas de independencia y riesgo económico en la gestión necesarias para poder considerar que su actividad se encuentra sujeta al Impuesto.

  • Alta en el censo de empresarios

La naturaleza de rendimientos de actividades económicas atribuida a las percepciones obtenidas por estos socios profesionales debería implicar su alta en el censo de empresarios, por lo que las personas afectadas deberán cursar la correspondiente declaración de alta censal (modelo 036) ante la Agencia tributaria.

  • Presentación de declaraciones periódicas

Los contribuyentes personas físicas que son perceptores de rendimientos de actividades económicas se encuentran normalmente obligados a presentar declaraciones periódicas del IVA, pagos a cuenta, etcétera, en la medida en que cumplan los requisitos legales establecidos al efecto.

Por tanto, los socios profesionales deberán estar atentos a las obligaciones de presentación de declaraciones periódicas que le incumben, con objeto de evitar incumplimientos que, a la postre, puedan conllevar la imposición de sanciones tributarias.

  • Llevanza de libros registros

En línea con lo anterior, los perceptores de rendimientos de actividades económicas deberán observar y cumplir las normas referentes a la llevanza de libros registros (libros de facturas emitidas y recibidas, bienes de inversión, etc.) y las que se refieren a la gestión documental de los soportes que justifican los ingresos y gastos relacionados con el desarrollo de su actividad económica.

  • Valoración de las operaciones vinculadas

A partir del 1 de enero de 2015, de acuerdo con lo dispuesto en la vigente Ley del Impuesto sobre Sociedades, a la que se remite la normativa del IRPF en el ámbito de los rendimientos de actividades económicas, las operaciones realizadas entre una sociedad y sus socios o partícipes tienen la consideración de operaciones vinculadas (artículo 18.2.a de la Ley del Impuesto sobre Sociedades), siempre que la participación del socio en la entidad sea igual o superior al 25 por ciento.

Por otro lado, en el artículo 18.6 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades se establece una regla especial de valoración para las prestaciones de servicios realizadas por los socios profesionales personas físicas a sociedades vinculadas, que permite considerar que el valor convenido entre las partes coincide con el valor de mercado, siempre que se cumplan los requisitos señalados en apartados anteriores.

En base a lo anterior, deberá tenerse en cuenta en el ámbito de las sociedades profesionales la posible aplicación de la normativa de precios de transferencia y las eventuales obligaciones de documentación reguladas en el Reglamento del Impuesto sobre Sociedades para las operaciones realizadas entre partes vinculadas.

  • Posibilidad de considerar los gastos incurridos por el socio en el desarrollo de la actividad económica

Quizás una de las pocas notas positivas para el socio que se derivan de la modificación legislativa que venimos comentando viene dada por la posibilidad que se abre para los socios profesionales de poder considerar los gastos incurridos en el desarrollo de su actividad económica a la hora de determinar el rendimiento neto sometido a tributación por este concepto.

En conclusión, nos encontramos ante una modificación legislativa muy importante para quienes desarrollan actividades profesionales a través de sociedades.

Un cambio normativo que, no nos engañemos, tiene un objetivo muy claro: eliminar la inseguridad jurídica existente durante los últimos años para este colectivo con objeto de incrementar la recaudación tributaria.

Miguel Rodríguez de Cepeda.

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Acerca de Miguel Rodriguez de Cepeda

Miguel Rodríguez de Cepeda es Licenciado en Derecho por la Universidad de Sevilla, Diplomado en Derecho Comunitario por la Universidad de Sevilla y Master en Asesoría Fiscal por el Instituto de Estudios Cajasol. Asesor Fiscal – Asociado Senior de LANDWELL-PricewaterhouseCoopers, Abogados y Asesores Fiscales, en la oficina de Sevilla.
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2 respuestas a Socios profesionales: un nuevo marco regulatorio en el IRPF

  1. Enhorabuena por el “post”. Discrepo, no obstante, con la idea de que el cambio operado tenga como objetivo eliminar la inseguridad jurídica; desde mi particular y subjetiva perspectiva creo que, de hecho, la ha incrementado, al menos en lo que al IVA se refiere (prueba de ello es que la AEAT ha emitido dos “Notas” al respecto en apenas unos días). Adjunto “link” a un reciente “post” en tal sentido:
    http://fiscal.blogsiga.net/index.php/me-rindo-a-proposito-del-iva-de-los-profesionales/

  2. Miguel Rodríguez de Cepeda dijo:

    Efectivamente es un tema complejo que requerirá de interpretaciones, tanto por parte de la AEAT tal como tú mencionas, como a través de las consultas vinculantes de la Dirección General de Tributos que, con seguridad, se irán elevando en los próximos meses.

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