Una nota sobre el denominado “Gender GAP” a partir de las estadísticas sobre pensiones y salarios del #IRPF


1.  INTRODUCCIÓN

El Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (en adelante, IRPF) constituye, sin ningún género de dudas, el tributo de mayor relevancia económica, social y política en Espala; desde el punto de vista recaudatorio conforma el ingreso impositivo más relevante del Estado (en el ejercicio 2012, según datos de la Agencia Estatal de Administración del Estado; en adelante, AEAT, la recaudación por IRPF ascendió a 70.619 millones de euros, un 41,89% del total de lo ingresado por el Estado Central, frente a los 50.464 millones de euros que supuso el IVA)[1], es el gravamen con mayor número de obligados tributarios (unos 19,5 millones en la declaración del período 2011, última para la cual se dispone de datos)[2] y el que conlleva mayor debate político, al centrar las discusiones en materia de Política Fiscal del IRPF sobre los principios de generalidad, equidad y progresividad que figuran en el artículo 31.1 de la Constitución Española, como fundamentos de nuestro sistema tributario.

Billetes en mano (L)Por ello, el análisis estadístico del IRPF proporciona una gran información acerca de la realidad social española y el conocimiento de los resultados del impuesto permite profundizar en el estudio de la misma.

2.  ESTADÍSTICAS TRIBUTARIAS Y DEL IRPF

Las estadísticas tributarias, en general, producen abundantes datos acerca de la realidad económica y social  española y lo hacen de manera homogénea en su metodología y exposición, siempre con dos matices importantes, el primero, que al ser el tributo una prestación pública marcada por el principio de legalidad, artículos 31.3, 133.1 y 133.3 de la Constitución Española, las modificaciones en la legislación tributaria inciden directamente en la homogeneidad de la serie de datos y el segundo  que las mencionadas estadísticas derivan de los datos recogidos en declaraciones y declaraciones-liquidaciones (autoliquidaciones) de cada impuesto; por lo tanto, los cambios periódicos en los códigos, conceptos y mecanismos de informatización de tales modeles (publicados mediante la pertinente Orden Ministerial del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas; en adelante, MINHAP) pueden incidir sobre la información que proporcionan, su calidad y homogeneidad.

Asimismo, los datos que exponen, se actualizan de manera prácticamente constante, al menos, anualmente, pues la organización encargada de la aplicación del sistema tributario español, la AEAT, genera la información sobre tales estadísticas de manera anualizada e, incluso, supuesto de los datos de recaudación, en períodos menores (mensuales).

Por otra parte, la AEAT ha sido muy rigurosa y constante a la hora de recopilar, sistematizar, exponer y hacer públicas tales estadísticas, siendo los equipos de funcionarios encargados de su publicación un ejemplo de continuidad y rigor científico en este terreno; además, cada poco tiempo, la AEAT amplía el catálogo de estadísticas publicadas, por lo cual ya se poseen series históricas muy amplias en estadísticas significativas para el análisis económico y social, verbigracia, las del IRPF, cuyas series, en algunos casos, se remontan a la Reforma Tributaria de 1978, por lo que su análisis histórico permite reflejar ampliamente la evolución de nuestra patria durante la llamada “transición democrática”.

Su acceso es, asimismo, muy fácil, porque figuran en el portal de la propia AEAT, www.agenciatributaria.es, pestaña “Estadísticas” y son gratuitas.

Ello no quiere decir que no subsistan algunos problemas a la hora de analizarlas, en primer lugar, porque en el citado portal se publican los datos generales y si algún investigador desea acceder a los microdatos, tiene que solicitar los mismos de las autoridades del MINHAP o de alguno de sus organismos, generalmente, el Instituto de Estudios Fiscales (cuya Base de Datos, BADESPE, dicho sea de paso, se está convirtiendo en una gran fuente de recopilación de estadísticas del Sector Público español).

También se anotan algunas contradicciones (dependiendo, por ejemplo, del momento de su recopilación) entre la información que proporciona la AEAT y la que, respecto del mismo impuesto o concepto tributario, presentan otras unidades del MINHAP, caso de la Dirección General de Tributos.[3]

En otro orden de cosas y, evidentemente, al ser una información derivada de declaraciones fiscales, en principio, manifestadas voluntariamente por los obligados tributarios, la estadística del IRPF no constata el fraude fiscal, la infravaloración de las rentas declaradas, ni la incidencia de la economía sumergida.

3.  MERCADO DE TRABAJO Y PENSIONES EN LAS FUENTES TRIBUTARIAS

Pues bien, hace pocos días se han publicado en el portal de la AEAT los datos de la estadística “Mercado de Trabajo y Pensiones en las Fuentes Estadísticas” correspondiente al ejercicio 2012.

El simple hecho de que la serie de tal estadística se retrotraiga a 1999, nos da una idea del valor que tal fuente tiene para un investigador en materia social.

La citada recopilación informativa fiscal constituye una explotación que aborda el mercado laboral desde la perspectiva de los pagadores de este tipo de rentas (empresarios y profesionales) y de los perceptores de las mismas (asalariados, pensionistas y desempleados).

La fuente que nutre tal estadística, es el modelo 190, del IRPF, de declaración resumen anual de retenciones e ingresos a cuenta sobre rendimientos del trabajo, de determinadas actividades económicas, premios y determinadas imputaciones de renta y, por tanto, aunque no deriva de las autoliquidaciones del IRPF, que cuentan con su propia estadística, si supone una exposición exhaustiva de datos sobre el pago a cuenta más relevante del IRPF y también del componente más significativo de su base imponible: las rentas del trabajo.

Es importante señalar que el precitado modelo clasifica, según letras, el tipo de rendimiento a declarar, por lo cual, es posible extraer, según la correspondiente letra o clave de la declaración informativa, el tipo de rendimiento del trabajo a computar e, incluso, algunas rentas ajenas a esta modalidad de rendimientos, verbigracia, los premios.

Asimismo, incluye rentas no salariales, sino del trabajo en general, por lo que nos aporta datos muy interesantes sobre los pensionistas y los desempleados.

Las rentas del trabajado asalariadas, según el concepto fiscal (que no es equivalente al laboral y, por lo tanto, tampoco es exactamente trasladable a las estadísticas de salarios que publica, por ejemplo, el Instituto Nacional de Estadística), figuran declaradas en la clave A del modelo 190; las rentas de los desempleados aparecen bajo las claves C (prestaciones o subsidios por desempleo) y D (prestaciones de desempleo abonadas en la modalidad de pago único) y los pensionistas se encuentran en la clave B (Pensionistas y perceptores de haberes pasivos), así como las incluidas en las subclaves 6 y 7 de la clave L, cuyo contenido son las prestaciones por incapacidad permanente o gran invalidez que estén exentas del IRPF y las pensiones por inutilidad o incapacidad permanente de Clases Pasivas.

Las pensiones de viudedad, por su parte, aparecen recogidas en la clave B.

En todo caso, en la “Metodología” que acompaña las Estadísticas expuestas en el portal de la AEAT, puede el lector encontrar una amplia explicación sobre las variables y fuentes utilizadas en la elaboración de los datos.

4.  EL DENOMINADO “GENDER GAP”

Ningún dato, ninguna sociedad, ninguna norma es neutral respecto de cualquier característica humana, sea ésta la raza, la religión, el sexo, el  nivel intelectual o, muy particularmente, la clase social o el nivel de renta.

Hace ya mucho tiempo que sabemos que una de las grandes revoluciones de la modernidad fue, en primer lugar, el establecimiento del principio de igualdad y no discriminación entre los seres humanos, pero que esta perspectiva igualitaria, formal, ante la Ley, propia del siglo XIX, ha devenido insuficiente y, en los momentos actuales, se busca la igualdad real, así como la eliminación de discriminaciones que, en apariencia, no existían.

Una de las discriminaciones más relevantes y estudiadas desde, en general, la década de los 60 del siglo pasado es la vinculada al sexo de las personas (femenino, masculino o tercero)[4] y la lucha para eliminar la discriminación contra la mujer ha permeado todas las Políticas Públicas de los últimos años.

Sin embargo, tal discriminación persiste y una de sus manifestaciones más evidentes es el conocido como “gender pay or wage gap”, definido[5] como “la diferencia en salarios (no ajustada) entre los ingresos obtenidos por el varón respecto de los logrados por la mujer, expresadas como porcentaje de los salarios medios del hombre”.

Pues bien, las citadas estadísticas fiscales reflejan ampliamente la existencia de tal “gender pay gap”.

5.  LOS INGRESOS SALARIALES POR GÉNERO DEL PERCEPTOR

Si tenemos en cuenta el salario medio que se deriva de la Estadística de “Mercado de Trabajo y Pensiones en las Fuentes Tributarias”, ejercicio 2012, clasificados según las edades de los obligados tributarios, resulta lo siguiente:

1. TOTAL NACIONAL.

Edad Salario medio anual, euros.
Total 18.601
Menos de 18 años   4.534
De 26 a 35 años   6.675
De 36 a 45 años 15.083
De 46 a 55 años 20.087
De 56 a 65 años 24.130
Más de 65 años 16.991

I. VARONES

Edad Salario medio anual, euros.
Total 20.876
Menos de 18 años   4.691
De 26 a 35 años   7.275
De 36 a 45 años 16.135
De 46 a 55 años 26.717
De 56 a 65 años 26.969
Más de 65 años 21.402

III. MUJERES.

Edad Salario medio anual, euros.
Total 15.872
Menos de 18 años   4.322
De 26 a 35 años   6.024
De 36 a 45 años 17.395
De 46 a 55 años 19.409
De 56 a 65 años 19.749
Más de 65 años 10.573

Basta con observar los cuadros anteriores, para darse cuenta de que, efectivamente, las estadísticas del IRPF (en este caso, de sus pagos a cuenta) manifiestan la existencia de un “gender gap” en España.

Queda, pues, invitar a nuestros lectores a que sigan aprovechando las estadísticas del IRPF para descubrir e investigar la realidad socio-económica de España.

Domingo Carbajo Vasco

____________

[1] Ver el portal de la AEAT, www.agenciatributaria.es>Estadísticas>Recaudaciontributaria>Informesanualesderecaudaciontributaria>informeanual2012.

[2] Lo que, a su vez, supone unos 35 millones de personas implicadas en la declaración. Téngase en cuenta que estos datos no incorporan ni al País Vasco ni a Navarra.

[3] La Dirección General de Tributos publica, con cierta irregularidad, un informe estadístico anual acerca de los resultados del IRPF y del Impuesto sobre el Patrimonio que, en los momentos actuales, solo alcanza al ejercicio 2009.

[4] Precisamente, en los últimos años se está prestando atención al propio carácter discriminatorio que tiene la dualidad hombre/mujer como manifestación exclusiva del sexo humano, negando la existencia de otro tipo de géneros, por ejemplo, los transexuales.

[5] OECD. Familiy Database. “LMF 15. Gender pay gaps for full-time workers and earnings differentials by educational attainment”, www.oecd.org/social/family/database.

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Acerca de Domingo Carbajo Vasco

Domingo Carbajo Vasco es Inspector de Hacienda del Estado, Economista, Abogado y Profesor en diferentes instituciones y escuelas. Posee experiencia internacional, en asuntos europeos, Twinnings y otras materias de consultoría fiscal y financiera.
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Una respuesta a Una nota sobre el denominado “Gender GAP” a partir de las estadísticas sobre pensiones y salarios del #IRPF

  1. Los SALARIALES POR GÉNERO DEL PERCEPTOR me parecen aun, por debajo de lo normal.

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