La importancia del concepto de “cuña fiscal”


En unos momentos en que el índice de desempleo en España se aproxima a, prácticamente, el 25% de la Población Activa, resulta importante conocer la incidencia de los impuestos en los mecanismos que mueven la oferta y la demanda de trabajo.

Una de las cuestiones que más se ha planteado la doctrina reciente es la incidencia que puede tener en el mercado de trabajo la diferencia, el “gap” entre las cantidades pagadas a un trabajador de forma íntegra, lo que sería su salario bruto, y los que el mismo trabajador recibe de forma efectiva, su “neto”.

En el caso español, esta diferencia se explica fundamentalmente por la existencia de dos tipos de prestaciones públicas obligatorias que se detraen del salario del trabajador, nos referimos a las cotizaciones a la Seguridad Social a cargo del empleado y a las retenciones e ingresos a cuenta del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (en adelante, IRPF) que recaen sobre los rendimientos del trabajo; aunque también pueden existir otras detracciones, voluntarias (por ejemplo, en mi caso, la cotización del 0,5% de mi salario que entrego al Colegio de Huérfanos de Hacienda) u obligatorias.

Esta diferencia, además, depende de factores familiares, aunque solamente sea porque en el caso español, las alícuotas de retención sobre los rendimientos del trabajo tienen en cuenta en el IRPF la situación familiar del empleado o de otras circunstancias personales y sociales, por ejemplo, la edad del empleado, la existencia o no de topes a las cotizaciones de la Seguridad Social, la estructura de tales cotizaciones (proporcionales o progresivas), etc.

Lo cierto es que esta diferencia entre salarios brutos y percepción neta es muy importante. Así, la OCDE en su seminal trabajo “Taxing Wages” considera y calcula la relevancia de esta situación para determinados tipos de trabajadores estándares con salarios y situaciones familiares concretas, lo que se conoce como “Average production Worker”, cuya edición relativa al 2011 acaba de ser publicada, ver www.oecd.org.

Pues bien, los resultados pueden explicar aspectos relevantes del mercado de trabajo y de la Política Social en los 34 Estados miembros de la OCDE, pues la diferencia entre el salario bruto y el neto, esa “cuña fiscal” o, en inglés, “tax wedge” ha seguido creciente en estos países, concretamente, en 26 de los 34 analizados, con respecto al ejercicio anterior y supone ya el 35,5% de media en la OCDE.

Así, por ejemplo, ¿qué mueve la demanda de trabajo una oferta de salarios nominal o el salario efectivo?,  ¿hasta qué punto conoce el trabajador medio esa diferencia y en qué medida mueve sus aspiraciones laborales por la misma?

La importancia de estas estadísticas me mueve a publicar su existencia, pero su utilidad como instrumento de análisis de la Política Fiscal y Social no se centra exclusivamente en los países miembros de la OCDE, sino que está convirtiendo en una herramienta estadística que se está generalizando a otras áreas del mundo.

Así, para concluir y poner un ejemplo, ofrecemos el siguiente cuadro sobre la “cuña fiscal” en diversos Estados de América Latina:

Domingo Carbajo Vasco.

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Acerca de Domingo Carbajo Vasco

Domingo Carbajo Vasco es Inspector de Hacienda del Estado, Economista, Abogado y Profesor en diferentes instituciones y escuelas. Posee experiencia internacional, en asuntos europeos, Twinnings y otras materias de consultoría fiscal y financiera.
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