Los datos de presión fiscal y su significado


“La muerte y los impuestos llegan a todos”, parece que alguna vez dijo Franklin, uno de los líderes de la autodenominada “Revolución” americana que dio pasó a la Independencia de las colonias inglesas de América del Norte [1](recuérdese que, en ese momento, los norteamericanos ya se atribuyeron toda la “América”, pues lo que hoy es Canadá se mantuvo impertérrito al lado de Inglaterra) y este dicho ha entrado en el acervo popular, reflejando la importancia que la cuestión impositiva tiene tanto en la vida cotidiana como en la actividad económica.

Pues bien, los impuestos, a pesar de su relevancia jurídica, debido al principio de legalidad que estructura la configuración de sus parámetros más significativos (artículo 8 de la norma básica de nuestro Ordenamiento Tributario, Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria), tienen una vertiente económica indudable y manifiestan su incidencia en las variables de esta naturaleza mediante cifras y datos.

Conocer cómo afectan los impuestos a nuestra realidad supone acceder a las estadísticas tributarias, las cuales, en el terreno internacional, cada vez más significativo en los Ordenamientos Financieros, plantean relevantes retos, dadas las grandes diferencias institucionales, jurídicas, metodológicas, de calidad en la información, etc., que tienen las estadísticas nacionales, cuando se trata de compararlas con las de otros Estados y sacar conclusiones.

Si entramos a analizar uno de los datos más significativos de la situación tributaria de un país: la presión fiscal, es decir, el porcentaje que representa la recaudación por ingresos coactivos sobre el Producto Interior Bruto (PIB)[2], solamente las estadísticas emitidas al respecto por la OCDE y para sus 34 naciones miembros, permiten reconocer en las mismas el grado de rigor estadística, de calidad metodológica y de reconocimiento de una serie histórica que validad su utilización como instrumentos de medida en comparaciones internacionales.[3]

Pues bien, la reciente publicación de la nueva edición del documento de la OCDE, “Revenue Statistics of Country Members, 196-2010”, con datos nacionales hasta ese último ejercicio, permite reflexionar sobre dos cosas fundamentales: a) la incidencia de la crisis económica en la recaudación impositiva y b) las tendencias de la Política Fiscal en los diferentes Estados que integran esta organización internacional.

El Cuadro siguiente recoge esa evolución:

TOTAL DE INGRESOS FISCALES COMO % DEL PIB EN LA OCDE

Fuente: OCDE. Revenue Statistics of Country Members, 1965-2010, París, 2011.
Conviene recordar que en el portal de la OECD, www.oecd.org, esta información estadística se actualiza periódicamente.

 

Del Cuadro anterior pueden extraerse muchas conclusiones, e invitamos al lector a ese ejercicio, pero una nos resulta evidente: España ha sufrido un dramático descenso de nuestra presión fiscal que ha llevado nuestros índices de presión fiscal a situaciones similares a finales de la década de los 90 del siglo pasado.

Podría afirmarse que esta evolución ha sido debida exclusivamente a la crisis económica, pero ¿puede haber otras causas? ¿contiene el sistema tributario español algún tipo de falla estructural que lo convierte en insuficiente?.

Creemos que dar respuesta  a estas preguntas resultaría muy relevante, en un contexto de lucha contra los déficits públicos.

Domingo Carbajo Vasco.


[1] Todavía hoy se sigue discutiendo la naturaleza (ideológica, económica, social, religiosa, etc.) de la Revolución Americana. Un clásico en la materia sigue siendo: Bailyn, Bernard. The Ideological Origins of the American Revolution, Ed. The Belknap Press of Harvard University Press, Cambridge, Massachusetts; London, England, 1967.
[2] No toda la doctrina considera adecuada esta medida de la presión fiscal, calificándola como absoluta y excesivamente burda. Esta crítica ha conllevado la aparición de otros indicadores de carga tributaria relativa, supuesto del denominado índice de Frank, el cual, asimismo, tiene sus limitaciones y sus detractores.
[3] Por el contrario, la calidad de las estadísticas comparadas sobre presión fiscal en América Latina ofrece muchas dudas, a pesar de los esfuerzos crecientes de organizaciones como el Centro Interamericano de Administraciones Tributarias (CIAT), Banco Interamericano de Desarrollo (BID) o Comisión Económica de las Naciones Unidas para América Latina (CEPAL) para mejorarlas.

 

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Acerca de Domingo Carbajo Vasco

Domingo Carbajo Vasco es Inspector de Hacienda del Estado, Economista, Abogado y Profesor en diferentes instituciones y escuelas. Posee experiencia internacional, en asuntos europeos, Twinnings y otras materias de consultoría fiscal y financiera.
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