El Tribunal Supremo declara nulas las sanciones tributarias insuficientemente motivadas


El Tribunal Supremo ha vuelto a poner el dedo en la llaga en el ámbito sancionador tributario, al declarar en su reciente Sentencia de 22 de septiembre de 2011 (STS 5949/2011) la nulidad de las sanciones tributarias insuficientemente motivadas.

El asunto objeto de examen por parte del alto Tribunal se refiere a un Recurso de Casación interpuesto por la Abogacía del Estado contra una Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, que declaraba la nulidad del acuerdo de imposición de sanción por la comisión de una infracción tributaria dictado en su día por la Dependencia Regional de Gestión Tributaria de Las Palmas, en relación con la determinación o acreditación improcedente de partidas a compensar o deducir en la cuota de declaraciones futuras del Impuesto sobre Sociedades.

El contribuyente alegó en su defensa desde el inicio del procedimiento que se trataba de un error puramente material en el que no había existido perjuicio para la Administración, ni ánimo defraudatorio, dolo o culpa, puesto que en su actuación no había concurrido propósito ni intención alguna de causar daño o perjuicio. Además, se insistía en el hecho de que el acuerdo administrativo mediante el que se le imponía la sanción adolecía de la necesaria motivación.La Administración confirmó la sanción advirtiendo al contribuyente que para su imposición bastaba con la concurrencia de simple negligencia, y, en este caso, se había apreciado “una omisión de la diligencia exigible”.

Pues bien, aunque la posterior Reclamación Económico-Administrativa interpuesta por el contribuyente contra el acuerdo sancionador no prosperó, aquel siguió recurriendo en vía contencioso-administrativa siendo en esta fase del procedimiento el Tribunal Superior de Justicia de Canarias y, posteriormente en casación, el propio Tribunal Supremo, quien le dió la razón estimando sus pretensiones.

De forma resumida, el Tribunal Supremo acepta las pretensiones del contribuyente atendiendo a “las circunstancias concurrentes en el caso, entre las que sobresale la nula motivación del acto sancionador y la incuestionable desproporción existente entre la infracción y la sanción y la ausencia de perjuicios para la Hacienda Pública”.

En particular, el alto Tribunal recuerda la Doctrina del Tribunal Constitucional que señala que la motivación de la sanción constituye un corolario de los principios de culpabilidad (artículo 25 de la Constitución) y de presunción de inocencia (artículo 24.2 de la Constitución). Asimismo, se señala que la Jurisprudencia del Tribunal Supremo ya había declarado que “en la medida en que la competencia para imponer las sanciones tributarias previstas en la Ley General Tributaria corresponde exclusivamente a la Administración tributaria, es evidente que los déficit de motivación de las resoluciones sancionadoras no pueden ser suplidos por los órganos de la jurisdicción ordinaria que, en este ámbito, sólo pueden llevar a cabo un mero control de la legalidad”.

En este mismo sentido se ha pronunciado el Tribunal Constitucional, que ha señalado que “una ulterior Sentencia que justificase la sanción en todos sus extremos nunca podría venir a sustituir o de alguna manera sanar la falta de motivación del acto administrativo (SSTC 7/1998, de 13 de enero; 161/2003, de 15 de septiembre; y 193/2003, de 27 de octubre).

Por tanto, el Tribunal Supremo y el propio Tribunal Constitucional vienen siendo especialmente rigurosos a la hora de enjuiciar procedimientos tributarios vinculados con la imposición de sanciones tributarias, toda vez que con frecuencia la Administración olvida que los acuerdos sancionadores deben estar suficientemente motivados por tratarse de actos administrativos que cuestionan unos de los principios fundamentales consagrados por nuestra Constitución, el principio de presunción de inocencia.

En conclusión, y con la cobertura que nos ofrece la Jurisprudencia examinada, creemos que podemos aventurarnos a recomendar a aquellos contribuyentes que se encuentren ante acuerdos sancionadores indebidamente motivados a que los recurran solicitando su declaración de nulidad, ya que las posibilidades de éxito son elevadas en la medida en que la Doctrina del Tribunal Supremo deja claro que la insuficiente motivación de los actos administrativos sancionadores dictados en el ámbito tributario debe implicar su declaración de nulidad de pleno derecho.

Miguel Rodríguez de Cepeda.

 

 

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Acerca de Miguel Rodriguez de Cepeda

Miguel Rodríguez de Cepeda es Licenciado en Derecho por la Universidad de Sevilla, Diplomado en Derecho Comunitario por la Universidad de Sevilla y Master en Asesoría Fiscal por el Instituto de Estudios Cajasol. Asesor Fiscal – Asociado Senior de LANDWELL-PricewaterhouseCoopers, Abogados y Asesores Fiscales, en la oficina de Sevilla.
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7 respuestas a El Tribunal Supremo declara nulas las sanciones tributarias insuficientemente motivadas

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  2. Roberto dijo:

    No encuentro la STS 5949/2011. Creo que hay un error en la numeración del recurso. Creo que la sentencia corresponde al recurso de casación 4289/2009 de 22 de septiembre de 2011.
    Gracias por sus informaciones habituales.
    Fdo.: Roberto Bernabeu Martínez.

  3. jose dijo:

    la administracion puede sancionar teniendo en cuenta un articulo de una revista en la cual no se presentan documentos oficiales del estudio en cuestion?

  4. jose dijo:

    Como es posible que sin documentación oficial y teniendo en cuenta lo que una revista publica la administración sancione teniendo como base las cifras de la revista en la cual se dice claramente que son consultas telefonicas y personales en las cuales no se les da ningún tipo de documento que acredite lo que publican, y encima la consulta es en un porcentaje del sector que no llega ni al 10%.

  5. Miguel Rodríguez de Cepeda dijo:

    Jose, estoy de acuerdo contigo. La capacidad sancionadora de la Administración está sometida al principio de legalidad y esta circunstancia hace que no sea posible imputar a los contribuyentes la comisión de una supuesta infracción tributaria en elementos de prueba no contrastados o que adolezcan de vicios de nulidad por haber sido extraidos de fuentes no oficiales.

    • jose maria dijo:

      Pero mi preocupacion real es que a mi me estan requiriendo unas cantidades desorbitadas, y realmente te consideran como un defraudador y se acabó.
      El problema es que he tenido que hipotecar todos mis bienes a favor de hacienda simple y llanamente para poder ir al contencioso, y por supuesto todo el gasto que eso supone es para mi, que si estaba en la cuerda floja ahora estoy agarrado a mi familia y sin cuerda.
      Pregunto: ¿pueden prosperar esas sanciones con los datos que he comentado?

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